Oxígeno en sangre: una ventana a cómo respiras mientras duermes

La saturación de oxígeno en sangre (SpO₂) mide qué porcentaje de la hemoglobina de tu sangre lleva oxígeno. Con cada respiración, los pulmones cargan oxígeno en la hemoglobina y esta lo reparte por los tejidos de todo el cuerpo. La SpO₂ es el número que refleja con qué eficacia funciona ese proceso.

Cuál es el rango normal

  • 95 a 100 %: rango normal. Los tejidos reciben oxígeno suficiente
  • 90 a 94 %: por debajo de lo normal. Puede tener que ver con la postura al dormir, el patrón respiratorio o la altitud
  • Menos del 90 %: si se mantiene ahí, conviene prestarle atención y consultarlo con un médico

Un adulto sano suele mantenerse por encima del 95 % durante el sueño. Oscilaciones de 1 o 2 puntos son normales: darse la vuelta o respirar de forma más superficial provoca bajadas breves.

Por qué medirlo mientras duermes

De día puedes respirar más hondo de forma consciente y ajustar el oxígeno. Durante el sueño ese control voluntario desaparece. Situaciones como el estrechamiento de la vía aérea o la apnea del sueño a menudo solo se manifiestan durmiendo.

Mellows registra la SpO₂ a lo largo de la noche y te ayuda a mirar dos aspectos.

La SpO₂ media refleja tu nivel general de oxigenación. Si tu media se queda de forma sostenida por debajo del 95 %, merece atención.

La SpO₂ mínima revela si se producen episodios breves de bajo oxígeno. Una bajada puntual hasta el 90 % no es rara, pero las caídas frecuentes pueden indicar problemas respiratorios nocturnos.

Qué afecta al oxígeno en sangre

Factores pasajeros:

  • La postura al dormir: boca arriba, la gravedad puede comprimir en parte la vía aérea
  • Congestión nasal o un resfriado: obstruyen el paso normal del aire
  • La altitud: el aire mismo contiene menos oxígeno
  • El alcohol: relaja la musculatura de la garganta y puede empeorar los ronquidos y la obstrucción

Patrones que conviene vigilar:

  • Una tendencia sostenida a la baja durante varias semanas
  • Episodios frecuentes de bajo oxígeno (mínimos repetidamente por debajo del 90 %)
  • Síntomas acompañantes como somnolencia durante el día o dolor de cabeza al despertar

Límites de la medición

Los dispositivos de muñeca miden la SpO₂ con sensores ópticos, menos precisos que los de grado médico que se colocan en el dedo. El tono de piel, los tatuajes y lo apretada que lleves la correa pueden alterar la lectura. Fijarse en la tendencia a largo plazo tiene más sentido que obsesionarse con una lectura concreta.

Si te preocupan tus datos de oxígeno en sangre, puedes contrastarlos con un pulsioxímetro de grado médico o consultarlo con tu médico.